No saber qué escribir es no tener nada que decir y limitarse a ser mero espectador del espectáculo que cada día acontece a nuestro alrededor. No saber qué escribir es no atreverse a protagonizar nuestra propia vida que es, al fin y al cabo, el verdadero
reality show: el espectáculo de nuestra propia realidad. Vivir la vida de otros a través de una pantalla y no atreverse a tomar la palabra es vivir de prestado. Atrévanse a vivir, atrévanse a escribir. Seguro que algo tienen que decir.