jueves, 24 de junio de 2010

FELIZ VERANO

Bueno, chicos, ya me despido de vosotros. Pasad un feliz verano y no olvidéis leer algún que otro libro.

Un saludo
Fernando


miércoles, 2 de junio de 2010

El significado de las faltas de ortografía

El significado de las faltas de ortografía

En la sesión inaugural, presidida por la princesa Letizia, Álex Grijelmo, presidente de la Agencia Efe, lanzó un aviso: "En los genes de la auténtica profesión periodística se incorporaron hace muchísimos años la investigación honrada, el combate contra la corrupción, la defensa de los débiles, la crítica destinada a mejorarnos, la información veraz", eso sí, "los cromosomas de la profesión periodística no transmiten -o al menos no con el mismo vigor- la obligación de cuidar la principal herramienta que manejamos: el idioma". Para Grijelmo, "el problema de muchos periodistas no son las faltas de ortografía o de sintaxis, sino lo que significan".

Del mismo hilo había tirado antes el director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, para quien el "deslenguamiento unisex" de los programas del corazón y el "vulgarismo lingüístico" reflejan "un embotamiento de la sensibilidad social y un empobrecimiento de los valores". Tras recordar que en la elaboración de la nueva gramática académica se habían utilizado 307 periódicos, García de la Concha subrayó que los periodistas se encuentran a diario con "normas emergentes" que tardarán en llegar a la Academia. De ahí su gran responsabilidad y la necesidad, dijo recordando a Ortega, de que actúen como "aristócratas en la plazuela".

Metido en faena, el director de la RAE, pidió a los presentes que se animaran a no repetir machaconamente en las crónicas políticas la fórmula "este país", a llamar "informal" a la mal llamada ropa "casual" y a difundir el acuerdo al que llegaron el jueves pasado las 22 academias de la lengua española para traducir ebook por libro electrónico, un sintagma que designaría a la vez el continente y el contenido. Ahora solo falta leer la noticia en los periódicos.

No parece mucho pedir en un tiempo en el que como dijo Daniel Samper: "Belén Esteban ha asumido el papel que antes tenía Azorín".

domingo, 23 de mayo de 2010

La generación instantánea

Tanto antes de la crisis como durante la crisis, la sociedad del derroche ha penetrado hasta tal punto en todos los aspectos de nuestra vida, que el consumo compulsivo ya no se limita a lo que adquirimos en las tiendas. El consumismo se ha trasladado a las relaciones sentimentales, cada vez más efímeras, por no hablar de nuestra sufrida agenda diaria, que sobrecargamos de compromisos y actividades. Consumimos tiempo y recursos en una carrera alocada contra el ritmo natural de las cosas.

Todo lo queremos instantáneo. Antes, preparar un café en casa era un ritual que implicaba desenroscar la cafetera, llenar el filtro de café molido, volverla a cerrar, esperar a que el fuego hiciera emerger el café con un sonido inconfundible… Hoy ponemos una cápsula en la máquina y obtenemos en cuestión de segundos un café instantáneo.

El problema no es el café, sino que esta misma urgencia domina el resto de ámbitos de nuestra vida. Somos la generación Nespresso.

Con prisa y sin pausa

“Tanta urgencia tenemos por hacer cosas, que olvidamos lo único importante: vivir” (Robert Louis Stevenson)

La cultura de la impaciencia se empezó a gestar con la revolución industrial y ha llegado a su cénit esta última década. Con la implantación masiva de Internet y de la telefonía móvil, nos hemos acostumbrado a los resultados inmediatos. Escribimos el nombre de un restaurante en la ventanita de Google y antes de un segundo tenemos su ubicación exacta en el mapa. Mandamos un correo electrónico, y si no obtenemos respuesta rápida, llamamos para ver qué sucede.
Según el psicólogo Miguel Ángel Manzano, “las nuevas tecnologías nos han construido un mundo virtual con el que nos relacionamos la mayor parte del tiempo; por tanto, cada vez estamos más acostumbrados a esos tiempos de reacción y cualquier cosa que se dilate demasiado nos molesta”.

Nuestra generación exige resultados a cortísimo plazo. Pero ¿vivir así nos hace más felices? ¿Dónde está el placer de la espera? ¿Qué sentido tiene correr tanto cuando no sabemos hacia dónde queremos ir?

Antiguamente, la paciencia y la lentitud se consideraban virtudes capitales para hacer grandes obras, como copiar un manuscrito o edificar una catedral. De hecho, estudios modernos como el de Malcolm Gladwell y su ley de las 10.000 horas reivindican el tiempo y la dedicación como clave de la excelencia. La precipitación, en cambio, genera estrés, angustia y frustración. Tal como decía hace un siglo el escritor británico Chesterton, el problema de las prisas es que al final nos hacen perder mucho tiempo.

Lo que oculta la carrera

“La velocidad no sirve para nada si te dejas el cerebro por el camino” (Karl Kraus)

Detrás de la generación Nespresso se oculta un problema de ansiedad generalizada. Corremos sin cesar porque no sabemos adónde vamos ni qué queremos hacer con nuestra vida. Como detenernos a pensar nos da miedo –existe el riesgo de descubrir que andamos perdidos–, entre una cápsula de experiencia instantánea y la siguiente, seguimos a la carrera.
Sobre esto, el periodista José María Romera afirma que “la agitación que impera en nuestro tiempo deja poco espacio a la reflexión y al sosiego. Esperar es casi un acto heroico cuando la conducta más frecuente ante el rechazo o el fracaso es el abandono a las primeras de cambio. Sólo en la medida en que nos reconciliemos con la duración propia de cada cosa podremos obtener de ella el máximo beneficio”.

Hay una serie de hábitos que nos permiten pasar de lo instantáneo al lento y placentero rugido de la cafetera de la vida. Algunos de ellos serían:
Recuperar el hábito de esperar. Aunque haya cola en una tienda o parada del mercado, si es allí donde queremos comprar, no buscar una solución instantánea cambiando de lugar.
Congelar los correos electrónicos conflictivos. Al menos 24 horas, ya que una respuesta instantánea y en caliente puede destruir en cinco minutos una relación edificada en años.
Encargar un libro en la tienda del barrio. Como en los viejos tiempos, esperar su llegada una semana o dos aumentará la ilusión cuando lo tengamos en las manos.
Ver películas de arte y ensayo. Contra la velocidad que imprime el cine comercial, revisitar películas europeas de los sesenta y setenta, o bien optar por la filmografía oriental, nos educa en un ritmo más calmado y reflexivo.

Ejercitarnos en la espera y la lentitud tiene un valor adicional, ya que hay indicios de que el gran batacazo que ha supuesto para nuestro modo de vida la última crisis económica va a imprimir un giro radical al mundo.

El fin del ‘low cost’

“Uno puede estar a favor de la globalización y en contra de su rumbo actual, lo mismo que se puede estar a favor de la electricidad y contra la silla eléctrica” (Fernando Savater)

Antes de que nos cansemos de lo instantáneo, parece ser que el mundo va a encoger y nos obligará a vivir con un ritmo más pausado y natural. Esa es la tesis del analista económico Jeff Rubin, que en su libro Por qué el mundo está a punto de hacerse mucho más pequeño anuncia el retorno a una cultura basada en los productos locales.

“Cuando el barril de petróleo vuelva a costar tres dígitos, esto acabará con la cultura low cost y demostrará que la globalización ha sido un sueño o una pesadilla, pero, en cualquier caso, que es económicamente insostenible. Ya era ecológicamente inviable, pero ahora también lo será desde un punto de vista financiero. Tomaremos el avión, pero no para ir a Vietnam de vacaciones, sino en ocasiones muy señaladas y pagando un precio muy alto, tal y como sucedía antes.

La imposibilidad de transportar mercaderías baratas de una parte del mundo a otra, según Rubin, nos obligará a producirlo todo más cerca: desde los granos de arroz hasta los barcos. Lo que era exótico volverá a ser exótico, y caro. Dicho de otro modo, tener fresas en invierno se convertirá en un lujo de excéntricos. Nos tendremos que reacostumbrar a una cultura más local y artesana y, con ello, a los ciclos naturales.

La próxima generación

“Ha de haber algo más en la vida que tenerlo todo” (Maurice Sendak)

Si se cumplen estos pronósticos, nos aguarda un mundo más lento y pequeño que implicará viajar menos en coche y caminar más a menudo. Compraremos y trabajaremos más cerca de casa y, por tanto, nuestros vecinos y el barrio en el que vivimos recuperarán la importancia de antaño.

El fin de lo frívolo y lo inmediato tendrá gran repercusión en la psicología de la sociedad. Así lo asegura el periodista cultural David Barba, que prepara el primer ensayo sobre la generación Nespresso: “Nuestra visión de la escasez será sustituida por una mentalidad de abundancia. A lo largo de la historia, las sociedades tradicionales, mucho más pobres en lo material, han sentido como una bendición la posesión de alimentos u objetos de sobra, y jamás faltó un lugar en la mesa para el caminante que necesita un plato de comida. Sin embargo, nuestra sociedad de la opulencia siente como ninguna otra la idea de la escasez, el preconcepto de que no hay suficiente para todos y, por tanto, no es posible compartir el bienestar con los recién llegados o con los elementos ‘no-productivos’. En una sociedad moralmente mejorada, la solidaria mentalidad de la abundancia –más propia de la naturaleza humana, como han demostrado las psicologías humanistas del siglo XX– emergerá para quedarse”.

Por tanto, la buena noticia de la crisis es que, cuando pase el vendaval, seremos capaces de ver nuestras verdaderas prioridades, todo lo esencial que nos había pasado de largo en nuestra agotadora carrera hacia ninguna parte.

Francesc Miralles (Publicado en EL PAÍS semanal el 23 de mayo de 2010)

viernes, 23 de abril de 2010

lunes, 5 de abril de 2010

Comentario de un texto teatral

Para el lunes 13 de abril, hay que presentar el comentario de un texto teatral que aparece en las páginas 184 y 185 de nuestro manual. La presentación de éste y el resto de trabajos semanales será obligatoria para superar la evaluación en lo que respecta al bloque de educación literaria. Del mismo modo, será obligatoria la lectura de al menos un libro de los recomendados y se valorará positivamente la lectura de otros libros, previa presentación en clase.

Último trimestre

Comenzamos hoy el último trimestre del curso. Un último esfuerzo que, a buen seguro, merecerá la pena. Ánimo a todos.

jueves, 18 de marzo de 2010

Café & Cultura

El próximo martes 23 de marzo a las 19:00 h. tendrá lugar en la bilioteca del I.E.S. Bezmiliana la cita del Club de lectores Bibez, donde se comentará la novela de Eduardo Mendoza El asombroso viaje de Pomponio Flato.


martes, 9 de febrero de 2010

jueves, 4 de febrero de 2010

Hagamos un espacio wiki

Hagamos un espacio wiki dedicado a la Literatura medieval. Empecemos por saber qué es un wiki.

viernes, 29 de enero de 2010

Muere J.D. Salinger

Así comienza El guardián entre el centeno

Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre. Son buena gente, no digo que no, pero a quisquillosos no hay quien les gane. Además, no crean que voy a contarles mi autobiografía con pelos y señales. Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las Navidades pasadas, antes de que me quedara tan débil que tuvieran que mandarme aquí a reponerme un poco. A D.B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana. El será quien me lleve a casa cuando salga de de aquí, quizá el mes próximo. Acaba de comprarse un Jaguar, uno de esos cacharros ingleses que se ponen en las doscientas millas por hora como si nada. Cerca de cuatro mil dólares le ha costado. Ahora está forrado el tío. Por si no saben quién es, les diré que ha escrito El pececillo secreto, que es un libro de cuentos fenomenal. El mejor de todos es el que se llama igual que el libro. Trata de un niño que tiene un pez y no se lo deja ver a nadie porque se lo ha comprado con su dinero. Es una historia estupenda. Ahora D.B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren.



ACCIÓN TUTORIAL: TAMBIÉN APRENDEMOS A QUERERNOS

Tienes la suerte de que, a tu edad, se viven muchas y diferentes clases de relación: de amistad, de compañerismo, de cordialidad, con los profesores, con la familia, con la pandilla... Todas esas relaciones serán importantes en el desarrollo de tu vida y de todas encontrarás modelos a tu alrededor que no tienen que gustarte siempre: puedes analizar esos modelos, criticarlos y buscar alternativas. En cualquier caso, lo más importante es que te relaciones bien contigo mismo, que estés a gusto con lo que eres, que te aceptes, porque de lo contrario no te gustarán tampoco las relaciones que tengas con los demás.

ACTIVIDAD

1.- Describe alguna cualidad que te guste de ti a la hora de relacionarte con los demás y alguna que te guste de otros compañeros.

2.- Cuenta lo que dicen algunas chicas que conoces cuando no se ven guapas. ¿Y los chicos? ¿Qué dicen cuando están acomplejados? ¿Por qué hablan así? ¿Qué le dirías a un amigo/a acomplejado por su cuerpo?

Entre todas las personas con las que te relacionas puede haber alguien que te guste más que los demás, que te atrae aunque no sepas decir por qué: su cara, su cuerpo, su forma de ser, de hablar, lo bien que te sientes cuando estáis juntos… El caso es que te gusta más que nadie, que tienes el libro delante y piensas en esa persona, que te gustaría decírselo, estar a solas, darle un beso, expresarle lo que sientes… Es lo que llamamos enamorarse.

ACTIVIDAD

3.- Di en qué crees que consiste “estar enamorado” y en qué se diferencia del compañerismo y de la amistad.

Recuerda: no confundas la relación de enamorarse con:

Anularte por otra persona

Renunciar a tus gustos y aficiones

Dejar de pensar por tu cuenta

Tener una relación a cualquier precio

Someterse a los deseos de otra persona

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